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Por: Alejandro Meza
Las malas decisiones de Raúl Cárdenas Navarro le han restados varios puntos porcentuales al trabajo que venía desempeñando al inicio de su administración. La simulación de buena voluntad, fue solamente una efímera careta de la que nuestro rector se ha despojado para mostrar su verdadera personalidad despótica y golpista.
El asesoramiento deficiente de Raúl Cárdenas lo mantienen en estado de catarsis, sin entender que vivimos en un estado de derecho y que su condición de mandatario nicolaita, no lo faculta para violentar a diestra y siniestra cuantas leyes se anteponen a sus ambiciones, o lo que es peor, a los intereses perversos de actores externos a la institución. Los salarios, aguinaldos, prestaciones accesorias y demás conceptos, constituyen obligaciones patronales, que recaen en la figura del representante legal de la Universidad, quien tendrá que rendir cuentas ante la justicia.
Tal parece que la estrategia de la rectoría fracasó en sus expectativas reformistas. La imposición de una dirigencia patronal en el SPUM, facilitó la modificación de las jubilaciones del profesorado, mediante un convenio que mutila las cláusulas 131, 132 y136 de su Contrato Colectivo de trabajo; sin embargo, dicho convenio establece la nulidad del mismo, en caso de incumplimiento de los compromisos pactados, por lo tanto, el documento laboral quedará sin efecto. ¡Sí hasta este momento no han respetado la totalidad de los salarios de diciembre, mucho menos cumplirán con cientos de promociones rezagadas desde hace años!
En el SUEUM encontraron la resistencia y la defensa de los derechos laborales, la postura firme y sólida de Eduardo Tena Flores, y su rotundo repudio ante la canallada que buscaban perpetrar; fue entonces que Raúl Cárdenas optó por modificar los esquemas estratégicos, instruyendo a sus funcionarios para cooptar a los sueumistas, mediante presión laboral y económica a emigrar al STUMICH, en una evidente injerencia que violenta los artículos 357 y 358 de la LFT vigente, todo ello con la intención de debilitar al sindicato titular y fortalecer un organismo a modo dispuesto a entregar el Contrato Colectivo de Trabajo.
Los resultados políticos de Raúl Cárdenas son precarios han dado como consecuencia el estallamiento a huelga del SPUM y la toma de las áreas administrativas por parte del SUEUM, aunado a la inconformidad de la base del profesorado que ha rebasado abismalmente a su corrupta dirigencia. La pretendida división en el SUEUM, solamente sirvió para fortalecer más al combativo sindicato, que muy pronto dará muestras contundentes de su capacidad para movilizarse.
Raúl Cárdenas tenía la mesa puesta para convertirse en un rector ejemplar, líder de toda su comunidad, pero optó por aliarse con el lado oscuro. “Alguien tiene que pagar los platos rotos, decían sus funcionarios, aludiendo las corruptelas del pasado”. Lo cierto es que no seremos los empleados administrativos y académicos quienes paguemos por la complicidad, la impunidad y la corrupción en la universidad. El rector eligió el camino equivocado y debe aprender que toda causa tiene sus respectivas consecuencias.
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
¡VIVAN LA HUELGA DEL SPUM!
¡VIVA ETERNAMENTE EL SUEUM!