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Por: Alejandro Meza

La mentira y la injuria ya es una costumbre frecuente de Medardo Serna; mientras sale ante los medios de comunicación aludiendo el privilegio del diálogo con los sindicatos, de manera ruin apuñala arteramente a los trabajadores con amagos que atentan contra nuestro salario, transgrediendo con ello la ley y el Contrato Colectivo de Trabajo, bajo argumentos endebles carentes de sustento, cuya intención consiste en generar división entre los trabajadores sindicalizados.
El rector y su gavilla son un grupo improvisado de funcionarios que dirigen la Universidad con ocurrencias que sacan intempestivamente de la chistera, imaginando como lesionar los intereses de los trabajadores, porque saben perfectamente que el SUEUM ha sido y será un sindicato combativo que siempre se interpondrá a los anhelos mezquinos de la patronal y que solamente dividiéndonos podrán consumar sus fechorías.


Hoy pretenden de manera unilateral, fieles a la costumbre dictatorial, cambiar el estatus de entrega de las despensas en especie, en un intento criminal de arrebatar este derecho a cerca de 300 compañeros, de igual manera que el concepto de ayuda sindical, prestaciones contractuales a las que tenemos derecho y que la autoridad universitaria busca cercenar, aprovechando el trabajo deficiente de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, que no acuerda en tiempo y forma, conforme a la Ley Federal del Trabajo, las altas y bajas a nuestro padrón de socios.


Por 20 años se ha recibido la despensa en especie de manera efectiva por un proveedor que ha entregado satisfactoriamente los productos; sin embargo, el bienestar de los trabajadores es un asunto que incomoda profundamente al rector, porque los sindicalistas hemos sido la piedra en su zapato y no hemos permitido que se consumen las medidas fascistas de un modelo universitario ajeno a los principios democráticos y sociales de la institución; por eso es fácil entender que la estrategia de Medardo consiste en los intentos represivos para debilitar y dividir a nuestro sindicato; sin percibir que cada una de sus agresiones nos unifican más como gremio, fortaleciéndonos contra sus insolencias.


De pronto hay un nuevo proveedor para las despensas en esta barbarie administrativa, donde no existe transparencia ni rendición de cuentas y desconocemos quién será el encargado de suministrar los productos, bajo que tipo de contrato o licitación se ha designado; ignoramos si existe parentesco, compromiso político o económico con algún funcionario universitario, no sabemos si hay conflicto de intereses o si buscan un ahorro que favorezca las financias nicolaitas. Lo cierto es que hay mucho desconcierto y desconfianza hacia la administración central universitaria y que tendrán que aclarar los motivos de este nuevo tropiezo.


Los sindicalizados afiliados al SUEUM estamos firmes en la defensa de los derechos de todos nuestros compañeros y no vamos a permitir que se atente en contra de ninguno de nosotros. Somos un sindicato que conoce el concepto de colectividad y defenderemos las prestaciones salariales adquiridas con todos los elementos legales necesarios. Mientras las despensas no se entreguen en su totalidad no recogeremos ningún vale, porque somos un organismo solidario dispuesto a luchar por todos. De igual manera defenderemos el concepto de ayuda sindical de cada uno de nuestro agremiados. La lucha en defensa de los trabajadores ha iniciado y el próximo 1º- de agosto mantendremos una toma general indefinida de la Universidad Michoacana y seguramente muy pronto tendremos que colocar las banderas rojinegras, mediante un emplazamiento previo por las excesivas violaciones contractuales de Medardo Serna, el dictador que llegó a la Casa de Hidalgo para continuar los proyectos inconclusos de Salvador Jara, el pequeño Hitler que sigue interviniendo en las decisiones universitarias.

 

¡Hasta la victoria siempre!

¡Viva el SUEUM!