
SUEUM
MANIFIESTO
16 de julio de 2017
A TODOS LOS AGREMIADOS AL SUEUM
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
AL PUEBLO EN GENERAL
Cuando el oportunismo y la ambición no conocen límites y la inmoralidad es un recurso frecuente para lavar la imagen deplorable de la corrupción, se recurre al engaño y la confusión, aprovechando una problemática laboral. Armando Rangel Díaz, el más repudiado de los traidores expulsados del SUEUM, parece haber olvidado la larga lista de improperios cometidos en contra del sindicato que lo impulsó alguna vez y ahora, cínicamente se promulga como defensor de los trabajadores universitarios, a quienes supuestamente ofrece la solución para solventar la problemática de la retención de las despensas y la ayuda sindical, realizada por sus aliados patronales. Rangel Díaz, sin personalidad jurídica alguna, ni representación gremial y mucho menos solvencia moral, insulta la inteligencia de los sindicalistas, creyendo que hemos olvidado sus excesos abusivos, aprovechando el cargo que le dimos alguna vez.
Debemos recordar que Armando no tiene un sindicato debidamente registrado, porque carece de los requisitos indispensables exigidos por la ley; pero además, resulta sospechoso que de pronto se quiera vestir con la careta del hombre recto que nunca ha sido, pretendiendo asumir un rol que jamás desempeño cuando formó parte del SUEUM. Hoy el más corrupto y déspota de los pseudo-sindicalistas se transforma en defensor de aquellos a quienes tantas veces pisoteó, no solamente en sus derechos, sino en su dignidad.
Su sindicato sin registro es un organismo que no busca el beneficio colectivo de los escasos empleados agremiados; la verdadera intención del nuevo cártel trae consigo la finalidad de servir sumisamente a las autoridades universitarias, porque a estas deben una serie de compromisos adquiridos con antelación. Los aviadores allegados y los embutes financieros son muestra evidente de las perversiones del grupo de patanes comandado por Armando Rangel, quien busca a toda costa mantener su estatus de privilegios y lujos excesivos, valiéndose de la turbulencia artificiosa del rector, que pretende la confusión y el caos en contra de los verdaderos trabajadores universitarios.
Las mafias nicolaitas saben que la división es el recurso más factible para consumar la reforma al artículo 29 de la Ley Orgánica y por eso se valen de este grupo sin conciencia colectiva para golpear a los sindicatos titulares. Armando Rangel Díaz, hoy presume su nueva faceta de renovación sin ver la enorme carga de corrupción que arrastra en compañía de sus voraces subalternos. ¿Quién puede creer en las mentiras de un sujeto que traicionó de manera artera a nuestro gremio?, ¿con que argumentos convencer a los trabajadores de seguirlo?
Armando Rangel Díaz encarna la figura más ruin en la historia de nuestro sindicato y su nefasto recuerdo quedará grabado por las generaciones presentes y futuras como el traidor corrupto que alguna vez creyó que podría dividirnos y hoy desesperado busca a toda costa el liderazgo que nunca demostró.
¡Hasta la victoria siempre! ¡Viva el SUEUM!
COMBATIVAMENTE
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA