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 SUEUM BN

SUEUM

MANIFIESTO

24 de noviembre de 2017

A los combativos y valientes miembros del SUEUM
A la Comunidad Universitaria
Al Pueblo en General

 

Restablecer el orden universitario requiere de medidas radicales en la urgente modificación de la administración institucional. Ha quedado demostrada plenamente la falta de liderazgo de Medardo Serna al frente de la UMSNH y sus deficiencias no aportarán nada al rescate financiero que necesita la institución. Dar continuidad al actual rectorado seria equiparable a condenar a nuestra querida universidad a la destrucción.
La permanencia de Medardo en la rectoría es insostenible desde cualquier perspectiva que se quiera analizar, empezando por la transparencia, la rendición de cuentas, pero sobre todo la falta de honestidad y la corrupción imperante en su administración.

Los abusivos retrasos salariales a empleados y maestros es un exceso inaudito, pero solamente constituye uno de los múltiples factores que demuestran la falta de oficio de Serna González para dirigir la institución. El desconocimiento de su investidura por parte del SUEUM y del SPUM, quienes rechazan su presencia como representante legal de la Universidad y como interlocutor, es una de las razones fundamentales de que Medardo no puede continuar al frente de la rectoría ante el desconocimiento de las bases laborales.
Un rector que se niega a dialogar con los representantes sindicales no puede presumir de su trabajo, cuanto está faltando a sus obligaciones establecidas en la Ley Orgánica y en los Contratos Colectivos de Trabajo. Sus negativas ante los gremios sindicales solamente denotan las limitaciones de Serna para la negociación, asumiendo tácitamente un rechazo a la clase trabajadora universitaria. Un rector elitista que rehúye a sus empleados no es digno de presidir una institución de características sociales como nuestra universidad.


Ante tales carencias Medardo ha preferido crear paraísos artificiales, en la búsqueda de la mentira y del engaño a la sociedad, conformando sindicatos blancos, a la medida de sus turbios intereses, con quienes frecuentemente se reúne para simular una comunión con los trabajadores; pese nula representatividad de estos grupos integrados por unos cantos traidores.
Apelar al buen juicio o a la decencia de Medardo Serna y pensar en su renuncia sería equivalente a arar en el desierto, porque los intereses monetarios pesan más que la incipiente dignidad del rector.
Es tiempo de recuperar esta institución histórica, de enmendar los errores en la designación. Medardo no hará nada para rescatar la institución; si ni siquiera fue capaz de defenderla ante las declaraciones insolentes de Jara Guerrero, porque su sumisión hacia el subsecretario es más fuerte que la misma Universidad.

 

¡UNIVERSIDAD O MUERTE!

¡FUERA MEDARDO SERNA DE LA UMSNH!