
SUEUM
MANIFIESTO
17 de diciembre de 2017
Al Gobierno de Michoacán
A todos los sindicatos del estado
A la Comunidad Nicolaita
Al Pueblo en General
Artificial o simulada, la crisis financiera en la UMSNH, no impacta a los bolsillos de los culpables, sino al sustento de las familias de los empleados y profesores universitarios. Ya se ha sumado una quincena más de retraso salarial, ante la inclemencia de las autoridades, que permanecen furtivas, frente a la grave problemática, sin dar la cara para responder con responsabilidad.
Aunado a la falta de pagos, se suman los amagos de los emisores de Jara Guerrero, que aparecen sorpresivamente en la entidad, emitiendo declaraciones aberrantes, en busca de confundir aún más el enrarecido panorama universitario. Miguel López Miranda, extesorero nicolaita, ex secretario estatal de finanzas y actualmente ariete de Salvador Jara, irrumpe en nuestra ciudad, condicionando nuestros salarios a la acotación de algunas prestaciones a las que tenemos derecho los trabajadores. Causa mucha sospecha e indignación ver el modus operandi de Jara Guerrero, que en contubernio con el gobierno del estado pretenden golpear a los sindicalizados universitarios, condicionando los salarios devengados a la reducción de sus derechos contractuales.
Horacio Guillermo Díaz Mora, también extesorero de la Universidad Michoacana y actualmente flamante funcionario de la Subsecretaria de Educación Superior, emerge del ostracismo acostumbrado, para dar un ultimátum con fecha fatal al próximo 20 de diciembre, para que los sindicatos renuncien a una parte considerable de sus conquistas laborales y paguen por los errores de cálculo en la retención del ISR; cuando en su momento, ni Salvador Jara, ni sus esbirros, Horacio y Miguel, hicieron absolutamente nada para sanear las finanzas universitarias, recrudeciendo el panorama al estado actual.
Las amenazas y el condicionamiento de los salarios y prestaciones navideñas de los empleados universitarios no pueden estar sometidos a las ocurrencias disparatadas de personajes ajenos a la Universidad, que llegan de pronto queriendo imponer voluntades caprichosas que transgreden el legítimo derecho al salario. Más allá de la confabulación mañosa, habría lugar para la disculpa a la clase laboral, que ha venido padeciendo la represión contra su patrimonio.
Los sindicatos universitarios hemos sido prudentes, confiando en las promesas públicas emitidas por el Gobernador de Michoacán y por el Secretario de Gobierno, pero nuestra paciencia tiene límites y no estamos dispuestos a desmovilizar nuestras combativas organizaciones, porque estamos convencidos que solamente mediante la lucha organizada haremos valer nuestros derechos.
Existen indicios de que los recursos extraordinarios ya se encuentran en la Universidad Michoacana, pero no podemos confiar en la buena voluntad de Medardo Serna, que más allá de dignificar la investidura de rector, se ha dedicado a denigrarla, hasta quedar convertido en un títere sumiso de Jara Guerrero, permitiendo que éste violente la autonomía universitaria a su antojo.
El salario y los derechos contractuales no están sujetos a negociación, porque nos pertenecen y es inadmisible que venga un cínico, de la calaña de Salvador Jara a decirnos cómo debemos administrar nuestro Contrato Colectivo de Trabajo. Jara Guerrero, junto a Horacio Díaz Mora y Miguel López Miranda, representan parte de la fauna más nociva de la institución y deberían quedar separados de sus cargos, junto a Medardo Serna, para responder ante la justicia por todos los abusos cometidos en contra del patrimonio institucional.
Bajar la guardia sería equivalente a entregar nuestro derecho a estos siniestros personajes insaciables, que insatisfechos con lo que se llevaron, quieren aún más, aprovechando la cobardía de Serna González, acostumbrado a obedecer los mandatos de su antecesor.
Hemos confiado en las gestiones del Gobierno del Estado, pero nos mantenemos alertas, ante la sospechosa demora de nuestros pagos y estamos preparados y dispuestos a la movilización de las bases, para salir a las calles de manera permanente, hasta que exista la garantía fehaciente de lo que nos corresponde. No estamos ejerciendo la mendicidad, ni dispuestos a ceder por hambre el legado que los viejos nos dejaron. Los salarios, el aguinaldo y demás prestaciones decembrinas no pueden ser objeto de chantaje, porque las hemos ganado plenamente con nuestro trabajo cotidiano.
La confabulación de los poderosos no podrá hacer mella frente a la convicción y la inteligencia de los sindicalistas, acostumbrados al embate y la agresión. La unidad es el motor fundamental de esta lucha y estamos decididos a asumir los retos, porque la dignidad es nuestra; mientras los adversarios se mueven por intereses perversos. Más allá de la estupidez ingenua de Medardo Serna, el cinismo de Jara Guerrero, la insolencia de López Miranda y la desfachatez de Díaz Mora, está la ley, la verdad y la convicción de lucha de miles de sindicalistas dispuestos a dar la cara en la defensa de sus derechos más sagrados. No daremos ni un paso atrás ante estos oscuros personajes que vienen a engañarnos, sabiendo que conocemos sus antecedentes negros y su rapacidad.
¡UNIVERSIDAD O MUERTE! ¡FUERA MEDARDO SERNA!
COMBATIVAMENTE
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA
“Cuna de hombres y mujeres valientes, crisol de libres pensadores”