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CARTA ABIERTA A MEDARDO SERNA

29 de marzo de 2017

 

Señor Rector:


Seguramente usted ha olvidado aquella mañana que rindió protesta en el Colegio de San Nicolás, cuando arribó al recinto acompañado por los dirigentes del SUEUM y del SPUM, respectivamente. Empleados y profesores le tendimos la mano, con la expectativa que su gestión traería consigo un proyecto incluyente, de renovación positiva, pero sobre todo, creímos que su rectorado erradicaría por fin las nocivas huestes del jarismo. Nunca imaginamos que el medardismo encarnaría la continuidad del programa de Jara Guerrero.


Usted llegó a la rectoría, precedido del prestigio de gestor, de académico serio y progresista. ¿Qué mermó sus facultades? ¿Quién cambió su ideología? ¿Por qué su aversión hacia los empleados y profesores? Recuerde que usted es un profesor sindicalizado con licencia y que está atentando en contra de su gremio con la falacia de privilegiar la institución. Recuerde que la historia le juzgará por su postura intransigente, su actuación fascista y la torpe miopía de quien no puede ver que las respuestas de solución están al lado de los amigos y compañeros a los que está traicionando. La existencia de nuestra Universidad radica en la lucha conjunta de todos los sectores nicolaitas a los que pretende decapitar, con la complicidad de los lacayos insolentes.


Si de verdad quiere obrar en beneficio de nuestra querida Universidad, ¡transparente los recursos!, ¡sométase a la rendición de cuentas, como establece la ley. No se escude en la autonomía, porque usted la viene usando a conveniencia y ha permitido que se violente con la intrusión de entes ajenos a la casa.
¿Por qué pretende reformar la Ley Orgánica sin un consenso? ¿Por qué iniciar por el rubro más sensible? No debemos olvidar que existen asuntos urgentes que tienen que ver con la democracia; con dotar a los nicolaitas del derecho de elegir a quien será su sucesor en el cargo, además de los directores de las unidades académicas. ¿No sería un tema más atractivo para sus foros?
El problema que prevalece en la Universidad Michoacana es de carácter financiero y le resulta más fácil culpar a los sindicalizados de un desfalco, que exigir enérgicamente la restitución del recurso por el concepto de gratuidad educativa. Ahora vemos que sus facultades de gestor carecían de la solidez y del carácter para enfrentar la situación.


¿Dónde quedaron sus argumentos de inclusión? Recuerde que la simulación de los foros, no traerá consigo frutos, por más que su equipo servil de aduladores aplaudan en todo momento el discurso gastado de un colapso, cuyo origen no se ha podido comprobar. Usted sabe que es mentira que exista la representación de los sindicatos en los foros y que carecen de legalidad y constituyen además, un despilfarro de recursos, con la intención de exhibir un panorama artificial que nada tiene que ver con la realidad.


Recuerde bien aquella mañana en el Colegio de San Nicolás; los sindicalizados le tendimos la mano, le ofrecimos el apoyo conjunto en la gestión; pero usted carece de memoria. Este año celebramos el primer centenario de la Casa de Hidalgo y su debilidad y falta de determinación ante la crisis está manchando los festejos, pero lo más penoso, son las manchas en su imagen; para esas no existe blanqueador que sea capaz de limpiar la traición. No siga traicionando a quienes le acompañaron; no diga que todo es por bien de la Universidad, porque la institución hoy le demanda democracia, transparencia y rendición de cuentas y esta no aplaude ni levanta el dedo como acostumbran los que conforman el Consejo Universitario a su servicio.

 

ATENTAMENTE

SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA