La complicidad del colapso financiero
Por: Alejandro Meza


El nicolaicismo real lleva implícita una enorme responsabilidad social que trasciende más allá del eslogan de la frivolidad. El nicolaita verdadero asume el humanismo como un apostolado de vida que promueve la inclusión y los principios fundamentales de los desposeídos. Las autoridades universitarias, han realizado los llamados Foros para el Fortalecimiento del sistema de Jubilaciones y Pensiones, pretendiendo simular una participación plural de los sectores universitarios, con la finalidad de legitimar una reforma que carece de un sustento moral y sin la presencia de los sindicatos de empleados y profesores, como lo establecen los Contratos Colectivos de Trabajo respectivos.


Los sindicatos no han mostrado una negativa rotunda a la reforma, pero antes es necesario demostrar que las jubilaciones son el origen del déficit financiero en la institución y sobre todo, establecer las bases para una reforma integral que favorezca la democracia, la transparencia y la rendición de cuentas; aspectos primordiales que han sido ignorados por el Congreso del Estado, en una sospechosa complicidad con la autoridad universitaria.


Las declaraciones de la diputada Rosa María de la Torre, apuntan a la unilateralidad de la reforma, sin el conceso ni la participación de los actores involucrados, amagando a los trabajadores con la supresión arbitraria del derecho a una pensión digna. Es evidente que el intelecto de la legisladora plurinominal, no puede decodificar el concepto social del nicolaicismo, porque su formación académica proviene de la educación privada y su arribo al congreso local se debe a un regalo de Jara Guerrero, quien la llevó hasta la curul en calidad de ariete de sus delirios demenciales. La diputada jarista ha olvidado que su protector es beneficiario de una jugosa pensión superior a los 50 mil pesos mensuales, la cual cobra puntualmente sin un ápice de conciencia.


Para la diputada priista Xóchitl Ruiz, los sindicalizados representamos la necedad ante la “apertura bondadosa” de las autoridades y su discurso se concreta a la amenaza majadera de un despido masivo de trabajadores y al cierre temporal de la Casa de Hidalgo, por la vía de la liquidación para refundar la institución y posteriormente iniciar la reconstrucción de la misma. La legisladora tricolor tampoco es de origen nicolaita y no comprende la conciencia social de los universitarios, porque su carga ideológica y su formación caminan del lado de los poderosos, olvidando que es una representante popular y que su obligación es diferente al papel absurdo que hoy juega.


El SUEUM y el SPUM no están en contra de una reforma integral a la Ley Orgánica Universitaria; los sindicatos se oponen a iniciar los trabajos por el punto más sensible. El Congreso del Estado debe escuchar las posturas sindicales y asumir un rol inteligente que permita el análisis de la verdadera problemática universitaria a fin de definir el verdadero origen del quebranto financiero y fincar las responsabilidades a quienes han provocado el colapso, porque asumir una postura parcial en contra de los trabajadores, conlleva a la complicidad con las autoridades, ante un problema grave, cuyas causas no se han podido demostrar.

 

¡Hasta la victoria siempre!

¡Viva el SUEUM!⁠⁠⁠⁠