El tiempo transcurre entre promesas incumplidas
Por: Alejandro Meza
A cinco días naturales de que culmine el tiempo para que el SUEUM decida es estallamiento a huelga, las autoridades universitarias no parecen despertar de su letargo y abonar responsablemente a las negociaciones que se llevan a cabo. Sabemos que en estos momentos un movimiento de esta índole sería catastrófico para la institución, que durante el año pasado vio frenadas sus actividades académicas en múltiples ocasiones.
No es intención de nuestro sindicato paralizar a la Casa de Hidalgo mediante un movimiento de huelga, pero sí es un derecho consagrado en la institución al que nos veremos obligados a recurrir si las autoridades nicolaitas no muestran la sensibilidad, el compromiso y el respeto que merecemos los sindicalistas.
La presencia del Rector Medardo Serna ha sido escasa en las mesas y los funcionarios se retiran con promesas que no se han concretado hasta el momento. Entendemos la agenda cargada del rector y su dinámica constante en actos protocolarios; pero en estos momentos, con el reloj en cuenta regresiva es necesario privilegiar el tema del emplazamiento que puede culminar en una huelga innecesaria, de no ser atendido adecuadamente.
Estamos preparados para estallar la huelga y tenemos todos los elementos legales necesarios; pero no estamos cerrados para atender los ofrecimientos demandados, que no van más allá de la reparación del clausulado violentado. Pese al incremento excesivo en el costo de la vida, somos conscientes de la crisis por la que atraviesa la Universidad y el propio estado y aceptamos el tope salarial impuesto por la federación. No estamos pidiendo un centavo más de lo que ya tenemos, pero si exigimos que se nos reintegre aquello que nos han quitado y que tenemos contractuado.
Solo restan cinco días, incluyendo sábado y domingo, pero estamos dispuestos a sentarnos a trabajar todo este tiempo que falta. Nosotros no podemos solicitar la prórroga, porque ya hemos hecho uso de ese recurso; la opción, en caso de requerirla, corresponde a la parte patronal y solamente sería provechosa, si el rector y su equipo aprovechan un tiempo valioso y asumen con responsabilidad un diálogo que solo puede validarse con acciones, nunca con palabras vacías que en nada benefician a nuestro gremio.
¡Hasta la Victoria siempre!
¡Viva el SUEUM!
