
SUEUM
Boletin Informativo
15 de agosto de 2017
A Todos los agremiados al SUEUM
Es indignante el terrorismo laboral ejercido por Medardo Sena en contra de los trabajadores universitarios. Una vez más vuelve a su acostumbrada práctica de retener de manera ilegal nuestro salario, violentando con ello la cláusula 20 del Contrato Colectivo de Trabajo y el artículo 88 de la Ley Federal del Trabajo, asumiéndose como un rector arrogante y prepotente que atenta contra los sectores laborales.
La retención de la quincena es una más de las falsas estrategias de Serna González para golpear a un sindicato que se ha opuesto rotundamente a sus malsanas intenciones. La farsa que vendió su imagen de gestor ante la comisión espuria que lo designo, lo ubica hoy como un charlatán que carece de los elementos más indispensables para manejar a una institución que le ha quedado demasiado grande, debido a que su administración y sus gestiones se concretan a la mendicidad de recursos ante las instancias a las que acude frecuentemente.
No hay recurso para saldar los compromisos salariales, cuando la nómina debió ser liberada a más tardar el día de ayer y aun así, Medardo Serna se atreve a descontar los días del paro laboral, cuando debiera estar suplicando una disculpa por la demora en lugar de asumir la acostumbrada postura dictatorial del engreído tirano que desconoce los umbrales de la ilegalidad, porque sus asesores le han vendado los ojos ante un panorama catastrófico.
Desconocemos categóricamente a Medardo Serna González, de la misma manera que él ha desconocido a nuestra dirigencia sindical. Repudiamos su gestión opresora y violatoria de la ley, porque sabemos que quién transgrede la legalidad es un delincuente y como tal, rechazamos enérgicamente la gavilla de cuatreros que le acompañan en su administración.
Más jarista que el propio Jara, Serna González parece haber aprendido al pie de la letra el manual de represión instaurado por el nefasto ex rector, quien hasta la fecha parece seguir al frente de las decisiones más sensibles de la Universidad Michoacana.
Es un acto de cinismo y descaro que el rector solicite a nuestra dirigencia sindical que se difunda entre la base que no habrá salario al día de hoy. ¿Acaso han dejado de funcionar sus esquiroles y voceros que aplauden todos sus actos de intransigencia?
Es insolente la desfachatez de un rector que pide comprensión de los trabajadores cuando los golpea arteramente, sin informar al sindicato de sus propósitos fascistas, hasta que estos se encuentran consumados. Medardo Serna ha perdido la razón, si es que algún día la tuvo. Su arrogancia y sus mentiras deploran la imagen de la investidura que indignamente lo reviste. Su gestión se concreta al fracaso y a la debilidad, por mucho que aparezca en los medios, promoviendo siempre una verdad distorsionada de la realidad que vive nuestra querida universidad.
No podemos tolerar más abusos y excesos del rector; es inaceptable que atente contra el sustento de nuestras familias, mientras él y sus funcionarios transitan los caminos de la impunidad, asumiéndose como los salvadores de la Casa de Hidalgo, cunando han sido ellos quienes han devastado ferozmente las finanzas. La mentira, la arrogancia y la rapacidad mantienen a la Universidad en un abismo sin fondo. Los nuevos tiempos, la modernidad y la “re ingeniería” requieren de verdaderos nicolaitas que asuman responsables las riendas de la institución. Estamos hartos de mentiras y medidas represivas que atentan contra nuestro ingreso familiar y Medardo Serna es el responsable de esta situación. Podemos parecer agresivos, pero más agrede quien retiene los salarios de forma criminal.
FRATERNALMENTE
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA
Por: Alejandro Meza
No se puede hablar de nicolaicismo por el hecho de ostentar una matrícula estudiantil o una clave de empleado en la Casa de Hidalgo. El verdadero espíritu nicolaita va más allá de la inmediatez simplista de la adscripción y la fraseología estereotipada. “Cuna de héroes, crisol de pensadores”; un lema tristemente vacío, debido al acartonamiento en los documentos oficiales, que frecuentemente resultan contradictorios con la verdadera esencia nicolaita.
Asumirnos como nicolaitas significa enarbolar las banderas progresistas contra el aberrante deterioro que hoy sufre la Universidad Michoacana, cautiva de los abusos y de las pretensiones regresivas a las que se quiere someter a la centenaria institución; privilegiando intereses ajenos a la comunidad y bajo sentimientos mezquinos de un puñado de falsos profetas, que indignamente visten los colores nicolaitas y portan a escondidas la camiseta de la privatización y el entreguismo.
Los verdaderos nicolaitas custodiamos recelosos nuestra autonomía, defendemos la gratuidad educativa y pugnamos porque las puertas se abran para los jóvenes que menos tienen y aspiran a mejores condiciones de vida mediante la superación.
Los nicolaitas de probeta, los extranjeros a nuestra casa buscan un beneficio sustancioso, mediante proyectos egoístas y salarios onerosos. Su función consiste en el derroche y el quebranto financiero, pretextando una migración a la modernidad, para aniquilar la autonomía y el derecho, amparados por los demonios de la opacidad.
Transparencia y rendición de cuentas son solamente conceptos de mercado, inexistentes en la Universidad pronunciados por falsos nicolaitas, beneficiarios del desorden, en detrimento de la comunidad.
Es fácil hablar de nicolaicismo cuando el concepto se asume desde las flamantes oficinas de los funcionarios, que son quienes mancillan el espíritu intrínseco del verdadero nicolaita.
Es inaceptable pretender corporativizar el nicolaicismo, con intenciones privatizadoras que ofenden el recuerdo del Padre de la Patria, pero sobre tedo, lesionan profundamente los principios y el derecho de una comunidad nutrida y progresista que pugna por un cambio verdadero.
Cada día está más cercana la fecha del centenario y resulta vergonzoso que las autoridades quieran celebrar con bombos y platillos una institución que se está desmoronando debido a las malas administraciones de los últimos años. Cien años de nicolaicismo en nuestra casa son suficientes para demostrar la historia de las luchas sindicales y estudiantiles, anteponiendo siempre el nombre de nuestra institución, pero sobre todo, el grito enardecido de quienes somos orgullosamente nicolaitas y estamos dispuestos a defender con todo el nicolaicismo verdadero.
¡Hasta la victoria siempre!
¡Viva el SUEUM!

SUEUM
MANIFIESTO
15 de agosto de 2017
A todos los miembros del SUEUM
A nuestros hermanos del SPUM
A la comunidad universitaria
Al pueblo en general
El SUEUM vive tiempos combativos en lo que se requiere del convencimiento pleno de los objetivos. Somos un sindicato que no conoce la derrota ante el adversario patronal y sus amagos no nos amedrentan porque nuestra lucha es por cada uno de sus agremiados y no estamos dispuestos a dejar que se violente el derecho de ninguno de los afiliados, porque permitirlo sería aceptar el fracaso.
En la pasada toma de las instalaciones universitarias accedimos de buena voluntad a liberar los edificios con la promesa de resarcir el diálogo con el rector, a fin de culminar el estatus violatorio a nuestro Contrato Colectivo de Trabajo. No obstante, la rectoría no muestra indicios de querer asumir con responsabilidad los compromisos adquiridos; sin embargo, ello no significa la derrota de un sindicato histórico, sino denota claramente la falta de palabra de Medardo Serna y su poca capacidad resolutiva de la problemática.
No nos amedrentan los amagos de descuentos infames que pretende la rectoría llevarse al bolsillo, porque nuestra lucha va mucho más allá de del perjuicio individual. El SUEUM busca el bienestar colectivo de cada uno de nuestros compañeros y no estamos dispuestos a claudicar por hambre. Hemos sido combativos por esencia y estamos acostumbrados a ganar, aun ante la adversidad de un grupo autoritario que rige los destinos de la institución.
La comprensión que pide Serna González tiene un límite y debe quedarle claro que nuestro sindicato no está dispuesto a ceder ni un ápice de aquello que por derecho nos corresponde. Hemos sido solidarios con la institución y exigimos reciprocidad y respeto a lo pactado. La violación intransigente de las normas se ha vuelto una práctica constante de las autoridades universitarias. Es lamentable ver que su palabra pone en tela de juicio la propia investidura del rector, quien parece haberse acostumbrado a la retórica y al engaño.
Sin embargo, enfrente tiene a un sindicato sólido y unido, conformado por hombres y mujeres valientes que están dispuestos a dar una batalla sin cuartel. Si el rector y sus colaboradores nos faltan al respeto, nosotros estamos dispuestos a continuar la movilización hasta las últimas consecuencias.
Tenemos el instrumento del emplazamiento a huelga, porque la ley nos proporciona ese derecho para equilibrar las fuerzas contra el enemigo. Del rector depende que la Universidad mantenga la estabilidad que todos aspiramos. Queremos creer en la palabra de Medardo Serna, pero sus acciones demuestran el encono hacia nuestro sindicato, pero no estamos dispuestos a tolerar que se transgreda la legalidad que demostramos. La buena voluntad del sindicato termina cuando no se cumplen las promesas del rector, cuando se violenta la ley, mientras se declaran falsedades en la voz de un rector que ha perdido el rumbo de la institución, porque se encuentra cautivo de sus propios funcionarios.
¡Respeto al Contrato Colectivo de Trabajo!
¡Alto a la violación de nuestro derecho!
¡Basta ya de amagos criminales contra nuestro salario!
COMBATIVEMENTE
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA

SUEUM
MANIFIESTO
11 de agosto de 2017
A TODOS LOS AGREMIADOS AL SUEUM
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
AL PUEBLO EN GENERAL
La buena voluntad y el compromiso del SUEUM con el sector estudiantil de la Universidad Michoacana, es una muestra de la madurez de nuestro sindicato y de la disposición para retomar el diálogo respetuoso con la rectoría. Sin embargo, los acuerdos solamente resultan productivos, cuando las partes involucradas cumplen a cabalidad lo pactado en las mesas.
De nueva cuenta la rectoría a cargo de Medardo Serna desatiende los acuerdos logrados con el Comité Ejecutivo y con el Consejo General de Delegados del SUEUM, en una evidente falta de respeto a nuestro gremio, pero sobre todo, poniendo en duda la devaluada palabra del rector.
Accedimos a la petición de liberar las instalaciones universitarias, con la finalidad de establecer las condiciones necesarias para entablar el diálogo con el rector y esté se llevó a cabo en un marco de respeto y cordialidad; no obstante, los acuerdos emanados de la reunión no han sido respetados a la fecha.
La reunión de la Comisión Mixta de Tabuladores, celebrada el pasado martes, los representantes de la rectoría se retractaron de los acuerdos tomados con anterioridad, argumentando una serie de evasivas para subir al sistema las promociones de 41 compañeros, contraviniendo la cláusula 52 bis del Contrato Colectivo de Trabajo.
La reunión que se había acordado sostener entre el Secretario Administrativo de la Universidad y el Secretario General de nuestro sindicato, hasta la fecha no se ha llevado a cabo. Dicha reunión era con la finalidad de revisar los productos de la despensa en especie.
El día de ayer fueron suspendidas algunas de las reuniones de las comisiones mixtas, acordadas con la finalidad de avanzar en las violaciones contractuales, sin embargo, a la fecha se desconocen los motivos de tal acción.
En lo referente al padrón de socios, actualizado por la JLCA, se había acordado revisarlo con la Abogada General de la Universidad y el Licenciado Eduardo Tena Flores, con la intención de depurar los socios duplicados y las defunciones. Sin embargo, hasta este momento, la Licenciada Malacara no ha dado muestras de interés por resolver tan sensible problemática.
Las palabras siempre asertivas del rector se contradicen con los actos subsecuentes, poniendo en duda la veracidad de los compromisos que asume el representante de la institución. Desconocemos si la intención del rector consiste en ganar tiempo a base de promesas que no se cumplen, con intereses de carácter político, a fin de sortear los obstáculos de un camino complicado; desconocemos si es positiva la intención de Serna González y son sus colaboradores quienes lo mantienen cooptado en su flamante torre de rectoría y han dejado de seguir las instrucciones del jerarca superior.
Lo cierto es que todo este tipo de acciones afectan sensiblemente el derecho de los trabajadores sindicalizados y la buena voluntad no puede ir más allá del respeto a nuestro gremio. Estamos de pie y dispuestos a la lucha si no se cumplen los acuerdos emanados de la palabra del rector. Tenemos buenas intenciones y apertura para el diálogo, pero no vamos a permitir que se vulnere el derecho y la dignidad de nuestro gremio y tendremos la necesidad de emplazar a la Casa de Hidalgo a una Huelga, de la que responsabilizamos a Medardo Serna y a su equipo de colaboradores que no han tenido la capacidad para resolver un asunto del que solo se requiere voluntad.
¡Por el respeto al Contrato Colectivo de Trabajo!
COMBATIVAMENTE
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA
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